Jack Grealish ha recibido 111 faltas en lo que va de curso. El año pasado sufrió una lesión en la espinilla izquierda que le dejó fuera varios meses.
Jack Grealish está siendo una de las sensaciones del año en la Premier League. El centrocampista del Aston Villa suma nueve goles y siete asistencias y es el jugador más destacado de unos villanos que tienen toda su fe puesta en él para salvar la categoría. Su buen nivel está atrayendo las miradas de muchos, sobre todo, de los defensas y los medios rivales que se aplican con dureza para tratar de controlarle convirtiéndole así en el futbolista que más faltas recibe de las grandes ligas europeas.
El de Birmingham acumula un total de 111 faltas recibidas sobre su cuerpo. A 4,8 por partido. Pero Grealish, además, no juega demasiado protegido ya que al 10 del Villa le gusta usar espinilleras para niños. Él asegura que el motivo entra en el terreno de la «superstición» aunque también influye la comodidad para tocar el balón durante los partidos como explican varios medios locales. Según estos, el tamaño de estas espinilleras sería el adecuado para un niño grande. El propio Grealish, eso si, desoye las advertencias. «Algunos árbitros me han intentado decir que no lo haga pero yo pienso seguir así», aseguró hace años atrás a BBC Radio. Grealish siguió y además, sufrió una importante lesión en esa zona: una fractura en su espinilla izquierda que le tuvo alejado 18 partidos durante la temporada anterior y que casi le impiden jugar los playoffs que le dieron al ascenso al Villa (no jugó desde mediados de diciembre de 2018 hasta principios de marzo de 2019).